 Siléncidas
De nuevo persiste el soberbio mutismo que deja la lluvia amordazada cuando calma sus barrenos, y demencias.
El aguacero enérgico, afanoso, a demasías..., de pronto cesó el horrible estruendo que hacía al desplomarse sobre el piso, fue así en un trisé al improviso.
Dejando sus estelas secuenciales silenciosas, después del aguacero dónde hay atrición y embotamiento en lo profuso del sosiego.
Es presentible e insensible, porque acaricia las luces del día a sus caprichos sin apegos, pero hay algo que habla con agudeza del urdido e intrincado, sus aguajes, y vienen a ser bocanadas de aire, en el silencio y umbrío, me apesumbro al saberme envuelto entre siléncidas fascinantes de lloviznas ...,sin paciencias.-
Querrién ® © Caracas-Venezuela 2006 poetaxi Pintura tomada de Óleos de anglemos
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